Es una de mis favoritas, y no lo digo sólo por el equipo, sino porque me encantó el resultado. A pesar de ser sencilla, es muy vistosa, no sé si por la altura de la tarta o por la forma. La idea inicial de hacerla redonda o cuadrada quedó descartada en poco tiempo. Enseguida me di cuenta de que quedaría mucho más bonita con la forma del escudo. Jaja, me daba penita entregarla, de verdad.
La tarta estaba encargada desde hace mucho tiempo, incluso antes de que el Barça fuera campeón de la Champions League, para la comunión de un niño.
Hasta ahora casi no había trabajado con colores oscuros para una tarta, en alguna ocasión con grises y negros (bueno, también con marrón, pero ese es fácil de conseguir). Yo no compro el fondant hecho, lo hago y lo tiño yo, así que mi preocupación era cómo conseguir colores como el granate o el mostaza, que son menos habituales. Con las primeras pruebas no me salían, así que tuve que recurrir a Google en busca de ayuda. Y como casi todo lo que se busca, se encuentra, allí estaba. El color granate es una mezcla entre marrón y púrpura. Al principio me quedé un poco alucinada, pero efectivamente, así se consigue. En mi caso con marrón y lila o marrón, rojo y azul. No puedo decir en qué proporciones, porque tampoco lo sé. Se va probando poco a poco hasta que se consigue el color deseado. Con el color mostaza no tuve tanto problema, me salió con amarillo y naranja.
No puedo decirlo de otra forma… me encanta.